Palestina en el Consejo de Derechos Humanos: ¿palabras perdidas en el viento?

20220304_115325-1140×620

By 


El Consejo de Derechos Humanos, en su sesión número 51, aborda, en la sede de las Naciones Unidas de Ginebra, Suiza, la situación en término de derechos humanos en Palestina. Muchos los países ausentes en el debate, que parece estancarse en un callejón sin salida desde el principio del conflicto Israel-Palestina.

“La potencia ocupante continúa estableciendo asentamientos coloniales, cuyo objetivo es reemplazar por la fuerza a los terratenientes palestinos con nuevos inmigrantes, en total desafío al derecho internacional. Además de la continuación de las fuerzas de ocupación atacando a civiles palestinos, donde 93 civiles palestinos fueron martirizados desde principios de año en Cisjordania, siguió la reciente masacre en Jenin, que mató a 4 personas e hirió a decenas más”, declaró el representante del Estado de Palestina en nombre del Grupo Árabe en la ONU. “En este sentido, el Grupo Árabe llama una vez más a la comunidad internacional a trabajar para poner fin a la ocupación israelí del territorio palestino ocupado y consolidar su soberanía sobre las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Este como capital, y poner fin a la ocupación de todas las demás tierras árabes ocupadas, incluido el Golán sirio ocupado, y las continuas violaciones de los derechos humanos de su pueblo y de los territorios libaneses que aún se encuentran bajo ocupación israelí”.

Una resolución, Resolución 36/31, existe ya antes la Oficina del Alto Comisionado para investigar sobre las violaciones en término de derechos humanos en estos territorios, así como las explotaciones ilegales de los recursos que allí se encuentran. Desafortunadamente hasta el momento esa resolución no se implementa de forma adecuada, por ejemplo, nunca se actualiza la lista de las empresas que están explotando a los recursos palestinos.

La ocupación militar israelí pesa mucho sobre la realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos de los territorios palestinos y otros territorios árabes ocupados: una solución justa, integral y duradera a este conflicto, poner fin a la ocupación militar israelí, levantar el bloqueo impuesto a la Franja de Gaza y poner fin a los arrestos y detenciones arbitrarias de miles de palestinos, parecen, a veces, un objetivo irrealizable.

Una de las razones es el boicot continuo a ese mismo debate en la ONU durante cada Consejo de Derechos Humanos. No es un caso que el Estado de Palestina deploró que Israel continúe boicoteando las reuniones bajo este punto de la agenda, a pesar de que ha estado cometiendo los crímenes más condenables durante décadas.

“El trabajo de la Comisión de Investigación del Consejo (establecida al final del trigésimo período extraordinario de sesiones del Consejo) no es un acto antisemita”, denunció la delegación palestina, abogando por que el Fiscal de la Corte Penal Internacional abra investigaciones urgentes sobre la base de los archivos transmitidos a la Corte, entre otros, por el Estado de Palestina.

Siria, agredida también por los israelíes, señaló que la agresión israelí en Palestina y Siria se ha convertido en un patrón constante de comportamiento que viola el derecho internacional y empuja a la región a un estado de tensión y confrontación sin precedentes.

Los repetidos ataques de Israel en territorio sirio y sus ataques deliberados a instalaciones civiles, incluidos puertos y aeropuertos, violan el derecho internacional y constituyen «crímenes de guerra» que ponen en peligro la vida de los sirios, pero también la paz y la seguridad regionales e internacionales.

Siria denunció el silencio y los dobles raseros, dos medidas que caracterizan el comportamiento de los países occidentales favorables a Israel, la potencia ocupante que continúa cometiendo masacres y crímenes contra el pueblo palestino, violando sus derechos fundamentales y sometiendo a los palestinos a castigos colectivos, como lo demuestra el asfixiante bloqueo de Gaza, la demolición de viviendas y la confiscación de bienes, el cierre de zonas enteras de Cisjordania y la imposición de restricciones a la circulación de sus habitantes, así como la práctica de la tortura y la detención árbitro iteración de presos en las prisiones del ocupante, los desplazamientos forzados y la negativa a dejar que los palestinos practiquen libremente sus ritos religiosos.

Además, en el Golán sirio ocupado, las autoridades israelíes continúan violando sistemáticamente los derechos humanos y privan a los ciudadanos sirios del Golán ocupado del disfrute de sus derechos a la educación, la salud, el empleo, la alimentación, la vivienda, una vida digna y la libertad de circulación y residencia.

“En el Golán sirio ocupado, se confiscan tierras, se asedia a pueblos y ciudades y se somete a los residentes a un trato discriminatorio, con el objetivo de obligarlos a abandonar o aceptar la ocupación y la decisión ilegal de imponer jurisdicción sobre el Golán ocupado en violación de las disposiciones de las Naciones Unidas. Resolución 497 (1981) del Consejo de Seguridad. La potencia ocupante está ignorando sus obligaciones legales bajo el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas, bajo la protección de Estados Unidos”, agregó la delegación siria.

Muchos oradores condenaron las agresiones israelíes contra la población civil palestina en Gaza y Cisjordania, que causan considerables pérdidas de vidas y daños materiales, reafirmando así su apego a una solución basada en dos Estados, como lo respaldan las Naciones Unidas a través de numerosas resoluciones pertinentes. Chile hizo parte de estos oradores, distinguiéndose como único País latinoamericano en hablar en favor de Palestina.

Recordando las palabras de Michael Lynk, Relator Especial sobre la situación de los derechos humanos derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, pronunciadas durante el Consejo de los Derechos Humanos número 49, algunas delegaciones calificaron las prácticas israelíes de “apartheid”.

Durante este debate, las organizaciones de la sociedad civil denunciaron la falta de coherencia de ciertos Estados que denuncian los derechos humanos en ciertos países y que no participan en el debate de otros temas. ¿La concepción de lo que constituye una violación de derechos humanos cambia según el país de que se trate, se preguntó en la sala?

Visitas:410



No hay comentarios

Añadir más

0Shares